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lunes, 8 de septiembre de 2014

Derpy's Fly-in Classics: Bloodlust (1961)

Para los no iniciados/as, esta sección va de películas cutres, la mayoría de las cuales no conoceríamos si no fuera por internet. La presenta ese caballo que véis arriba a la derecha en la vista del blog: Derpy Hooves. Es una pegasa con cierto gusto por el cine trash que...

*THOMP*

¡Basta de presentaciones, primate bípedo, esta es mi sección! Ya te dije que si me quitabas espacio te venía una coz.
Hola, hamijos del cine cutre, soy vuestro semoviente favorito, Derps, dispuesta una vez más a presentaros lo que va llegando a la Filmoteca Real de Ecuestria. 
¿Os habéis preguntado alguna vez hasta dónde va vuestra asquerosa raza para matarnos a los cuadrúpedos por puro placer?
Pues bien, esta película os lo mostrará a las claras. Y ya está por hoy. Este documento me ha puesto de muy mala leche.




Bueno, el hecho es que hoy no estoy muy inspirado como para meterme en la piel de un personaje de ficción. Esta película data de 1961 (aunque se filmó en 1959) y destaca por la aparición de un joven Robert Reed, que se convertiría en superestrella de la tele al protagonizar La tribu de los Brady.
Esta peli con guion del inefable Richard E. Cunha es un remake de baratillo de la película El malvado Zaroff, basada a su vez en el relato The Most Dangerous Game. Es para verla: actuaciones ridículas, gritos a mansalva y cutrez absoluta. En resultado, es poco más de una hora de diversión para el que guste del cine bizarro: la comicidad involuntaria se encuentra en todas partes. Sobretodo en las actuaciones exageradas y en unos FX risibles . Todo lo que os pongo aquí es para que lo veáis, porque sé que de tan malo es bueno. Soy de ese tipo de nerds que disfrutan de algo de cutrez en la vida.

Os la dejo enterita. Y si queréis, os cuelgo la eli con comentarios jocosos, que también rula por internet. Avisadme en comentarios si queréis.




jueves, 31 de julio de 2014

Derp's Fly-in Classics: Frankentein's Daughter (1958)

Damas y caballeros, con ustedes su presentadora favorita Derpy Hooves, la pegasa loca:

Cuando viene gente a casa, todo funciona mejor,
 incluso el horno micro-ondas
Realmente amo trabajar en Correos de Ecuestria. El otro día se me solicitó por Real Decreto que trajera unos rollos de peli a la Filmoteca Real: eran para un pase personal del Sr. Discordio, el Ministro de Cultura. Quiere que aprendamos sobre Richard E. Cunha y su maestría en contar sucesos paranormales para los primates del Otro Lado. De hecho considera que el mismo Cunha es un suceso paranormal en si mismo, y el anunciador de la segunda venida de un tal Cristo. A mí me suena de un gran jugador de fútbol que pisó a un árbitro que se llamaba así. Igual pisar a un árbitro se considera algo excepcional. Aquí te pueden suspender de empleo y sueldo, petrificar y enviar de monumento a la Luna. Cada vez os entiendo menos, a los primates. 

Pero bueno, la cosa es que decidí ponerme la película a ver qué tal resultaba, y tengo que decir que el Ministro hace muy bien en enseñar la herencia de los Viejos Maestros del Arte Humano al mundo.

La parte que me gusta más es cuando empieza, no os la perdáis.


Detrás de la broma: Richard E. Cunha es considerado como uno de los peores cineastas de su generación, pero a diferencia de otros de su época, él jamás tuvo problema alguno en reconocer su ineptitud: hacía pelis baratas por diversión, ya que tenía un buen trabajo como cámara televisivo.

Cunha es considerado por algunos como peor que Ed Wood Jr. una buena muestra es una anécdota ocurrida dutante el rodaje de esta peli: una lamentable falta de comunicación hizo que el maquillador Harry Thomas se pensara que el monstruo era masculino, ya que el maquillaje iba a ser llevado por un hombre: el especialista Harry Wilson. Cuando le avisaron de que el monstruo era mujer, ya había acabado una máscara totalmente masculina, y no había tiempo ni dinero para hacer una nueva, así que a ultimísima hora, lo único que pudo hacer Thomas fue ponerle carmín a Wilson. Cuando Cunha vio el resultado, según sus propias palabras, salió del set y se fue, literalmente, a llorar su pena a un rincón donde tuviera privacidad.

Cunha se asomará bastante por esta sección. Es un cineasta a reivindicar por los que amamos el cine bizarro.