miércoles, 26 de diciembre de 2012

Libros, libritos, libracos y cine: El perro de los Baskerville

Esta vez he decidido hacer un ligero cambio en esta sección: voy a combinar crítica literaria y cinematográfica reseñando un famosísimo libro y tres de sus versiones para la pantalla, cada una hecha por un miembro de la Satnísmima Trinidad de los Sherlock Holmes: Basil Rathborne, Peter Cushing y Jeremy Brett.

EL LIBRO:



En 1901, el polifacético Arthur Conan Doyle (escritor, periodista, médico y futbolista,  portero, concretamente)  intentaba  desviar la atención de los lectores hacia su autoproclamada obra maestra: La compañía blanca (1891, re-editado recientemente por la Ed. Valdemar), una de varias novelas históricas realizadas en homenaje a su ídolo Walter Scott, promocionándola sin parar. Pero éstos no le perdonaban que hubiera matado a Sherlock Holmes en El problema final y llevaban casi una década diciéndole el nombre del perro. Quizá por ello (¡La he colado! La he colado!) decidió tirarles carnaza sin dejar de hacer algo distinto, y junto a Bertram Fletcher Robinson (una leyenda urbana dice que él escribió de hecho la novela como negro, y que Conan Doyle lo mandó asesinar en 1907 cuando empezó a reclamar sus derechos), periodista y estrella del rugby, concibió una historia gótica al estilo de las de Bram Stoker... Solo que protagonizada por Sherlock Holmes y el Dr. Watson.

Situada cronológicamente bastante antes de El problema final, al contrario que un cuento, esta vez Doyle y Robinson concibieron una novela que se publicó en entregas. El éxito fue enorme, y en lugar de aplacar el clamor popular pro-holmesiano (entre cuyos líderes se encontraba la propia madre de Doyle), lo aumentó hasta el punto de que un año y medio después, Holmes resultó haber sobrevivido al final del problema y en 1903 volvió a la acción para no parar hasta 1927 - aunque a nivel cronológico, su última aventura es otra novela distinta: Su último saludo en el escenario (1914), que trata de espionaje más que de misterio, y al final de la cual SPOILER unos amargados Holmes y Watson se retiran a vivir a una granja viendo que su trabajo no servirá para evitar el estallido de la I G.M., lo que, ovbiamente, hace que Holmes desaparezca de la vida pública, pero no quede en paz consigo mismo).

El argumento es de sobras conocido: El multimillonario y filántropo Sir Charles Baskerville, querido por todos por sus obras de caridad, ha muerto de un ataque cardíaco. Lo que nadie salvo su amigo el Dr. Mortimer sabe es que su muerte se debió a un aparente fenómeno  paranormal. Un monstruoso perro fantasma salido del horrible pasado de la familia podría haberlo matado de puro terror... Holmes deberá proteger al heredero Baskerville, Sir Henry, de esta extraña amenaza. Pero por algún motivo Holmes envía a Watson - verdadero protagonista de la novela - a los páramos donde habitan los Baskerville como avanzadilla, mientras él se queda en Londres.¿Se habrá rajado el gran detective ante tal expediente X? Encima, resulta que hay un psicópata suelto por esa zona y ese lugar está más lleno de frikis que Ibiza el día en que se quemó el campo de maría de S'Oncle Helmut es Pilós.

Respecto a Conan Doyle, personalmente soy más fan de su obra de ci-fi. Las aventuras del profesor Challenger, escritas en una etapa de su vida en que empezó a abrazar ideas místicas, son un vicio. Sin embargo, es innegable que algunas aventuras de Sherlock Holmes son interesantísimas pese a que las encuentro irregulares (hay tantas...). Especialmente destacables en mi opinión son Un escándalo en Bohemia y La casa vacía (la aventura de regreso de Holmes, con bastante humor y una escena de artes marciales, que siempre mola).

Sin embargo, esta es quizá la más conocida de todas, y es por el logrado ambiente de terror que crearon Doyle y Robinson, respetando en todo momento el espíritu de las aventuras del detective al mismo tiempo. Aunque esté anticuada, se lee mucho más rápido que la mayoría de relatos del cánon holmesianio, cosa que la convierte en la obra ideal para iniciarse en las aventuras del detective (recomiendo encarecidamente al lector actual que para iniciarse en Conan Doyle empiece por la saga de Challenger, más adecuada en todos los aspectos: modernidad, aventuras, acción rápida y un protagonista muy carismático al igual que Holmes). Aunque uno se sepa el argumento de memoria, vale la pena ver la habilidad del autor por mantenernos con la nariz pegada al papel. En mi opinión, al margen de la ambientación gótica, terrorífica y más oscura que el cerebro del Sr. Díaz Ferrán el secreto del éxito es que la novela está protagonizada por Watson, al que más de un director de cine y televisión ha sacado como bufón cómico cuando siempre ha sido un tipo serio, realista - si bien bastante facha - lleno de recursos y además un formidable luchador (experto en defensa personal).  Así pues, no tenemos al carismático pero a veces demasiado eficiente Gary Stu de Holmes asomando su enorme napia por todos lados, sino un protagonista próximo al lector, que comparte con él sus miedos y dudas, y que demuestra una notable habilidad como investigador por su cuenta.

No dudo en recomendarla, sobretodo si jamás habéis leído un Holmes genuino (nada de apócrifos). Si os ponéis a leer una de las historias cortas más de polis y serenos, igual os aburriréis. Que la mítica serie de Miyazaki es una versión hiperacelerada del mito (¡Queremos que Miyazaki vuelva a las pelis de acción y aventura como Porco Rosso o sus adaptaciones del mundo de Terramar y se deje de experimentos místicos (aunque excelentes en su inmensa mayoría, cabe decir)!).

TRIVIA: He leído la novela imaginando que los personajes son los creados por Miyazaki. Cánidos contra cánidos y el torpe y divertido Lestrade de la serie en plan serio. Ha sido divertido.

Esta novela ha sido adaptada decenas de veces al cine y a la televisión, pero hay tres versiones (en realidad cuatro, pero no he sido capaz de localizar la más antigua) que constituyen las más importantes, pues están protagonizadas por los tres actores que históricamente más se han identificado con el detective inglés.

VERSIÓN DE 1939 [Estas críticas también las he puesto en Abandomoviez]


 He aquí el debut como Sherlock Holmes del ya muy establecido como estrella Basil Rathborne. A pesar de que no recibe el crédito principal (que corresponde a la pareja romántica), es el protagonista indiscutible de la película, haciendo una brillante actuación - especialmente cuando se pone disfraces, mostrando su poco conocida pero considerable vertiente cómica. Contrástese su entusiasmo aquí con el progresivo cansancio que mostrará lo largo de la serie - junto a ese epic fail de Watson llamado Nigel Bruce, responsable directo de que mucha gente tome a Watson por el típico ayudante idiota. En esa época parece que gustaba mucho (Rathborne decía que le encantaba… Claro que Rathborne y Bruce ya eran amigos íntimos en la vida real mucho antes de empezar esta saga), pero desde luego el Sr. Bruce era un incordio, y va en sentido contrario al espíritu del personaje original, una especie de plasmación ficticia del mismo Arthur Conan Doyle, también médico y novelista. Sin embargo, debe apuntarse que aquí ofrece su actuación más digna y convincente, cosa afortunada, ya que pasa un buen tiempo solo y se supone que debe protagonizar un buen trecho sin Rathborne. Rompo la lanza: aquí Bruce al menos no llega a caer en ridículo como en pelis posteriores.

El guion y las interpretaciones son, en principio, fieles a la novela, con intérpretes secundarios de primera: Richard Greene (un Robin Hood inolvidable en la televisión británica) interpreta a un Sir Henry Baskerville de aspecto demasiado joven y pulcro, pero tan decidido como el de la novela; Wendy Barrie – que se convertiría en una gran experta en interpretar cine de misterio, policíaco y negro - es una elegante Beryl Stapelton. Greene y Barrie son muy competentes y logran que sus escenas románticas no sean un estorbo, gracias en gran parte a los buenos diálogos. Lionel Atwill es un Dr. Mortimer aficionado al ocultismo que tiene la misión de proteger al bueno de Sir Henry; la dulce anciana sevillana Beryl Mercer hace una típica actuación de médium, ni más ni menos. Morton Lowry es un Stapelton elegante y distinguido, John Carradine está a la altura como típico mayordomo sospechoso, aunque resulta demasiado joven (en la novela está cerca de la jubilación), y Eily Malyon está my bien como su sufrida esposa. El perro, llamado Blitzen (o ¨Chief¨ según la fuente que se consulte. Más sobre el tema en ¨curiosidades¨), es temible sin necesitar de caracterizaciones y hace verdaderas virguerías. Gran animal- actor.

Se nota que esta peli se hizo con mayor presupuesto y mimo que las otras de la serie Rathborne/Bruce, quizá con la intención de competir con el Monster Mash de la Universal (no en vano hay montones de intérpretes que aparecieron en el ciclo de terror de la productora de los Laemmle). El ambiente del páramo, combinando decorados con maquetas, está muy conseguido.

Con tan buena realización y cásting (salvo en el caso de Nigel Bruce, pero como he comentado eso se demostraría en el futuro, no en esta peli) y además con la brillante idea de suponer que el público ya conocía la novela, por lo que incorporaron alguna pequeña sorpresa, este producto constituye no solo la mejor película de la serie de Rathborne y Bruce, sino una de las mejores películas de Sherlock Holmes jamás realizadas.

VERSIÓN DE 1959


Ya habían sacado a Frankenstein (dos veces), a Drácula, y a Kharis de sus polvorientas tumbas. Ahora, bajo los auspicios de la Hammer, el trío formado por el director Terence Fisher, los actores Peter Cushing y Christopher Lee (el habitual Jimmy Sangster es sustituido por Peter Bryan en el guion) iban a mostrar su propia versión de Sherlock Holmes – en su primera adaptación en color - en su caso más macabro y gótico: “El Perro de los Baskerville”.

La originalidad de esta versión reside en que Fisher y Bryan potencian el elemento terrorífico por encima del detectivesco, cosa acorde con el material original. Pero ellos le añaden más sustos uy se toman algunas oportunas libertades que hacen de este filme una experiencia distinta a las anteriores versiones: el cambio principal está en Sir Henry Baskerville. Christopher Lee, en uno de sus primeros papeles importantes como personaje no malvado, ofrece su mejor actuación hasta la fecha tras la de Drácula. Es un Henry galante, distinguido y gallardo, sí, pero a mi juicio no ha habido un Sir Henry más próximo al espectador que éste: bajo su elegancia y distinción es un hombre normal como usté y yo, que teme por su vida, y con razón, pues van a por él de buenas a primeras. Ello no hace más que añadir tensión y miedo al argumento.

Peter Cushing debutaba como Holmes, y lo hizo tan bien que se convertiría a largo plazo en el sucesor de Rathborne para una nueva generación de espectadores, tanto en la pantalla grande como—sobretodo- en la pequeña. En contraste con su amigo Lee - del que hay que reconocer que fue también un buen Holmes cuando le tocó hacer el papel, aunque todos le recordemos más como Mycroft Holmes a las órdenes de Willy “Dios” Wilder -, Cushing es un Sherlock Holmes tan seguro de si mismo (creo que este tiene incluso más ego) y más reactivo. cínico y “hombre de acción” que el de Rathborne

Respecto al resto del reparto, el importante actor de carácter Andre Morell es un gran Watson:, serio, inteligentísimo y formal, que además se las arregla para caer bien; David Oxley es un Sir Hugo degenerado e hijo de mil madres; Francis de Wolff es un Dr Mortimer muy gruñón y extremadamente antipático pero físicamente hecho a la medida para el papel; el prestigioso John Le Mesurier interpreta a un mayordomo al estilo Karloff (y que ahora sí se llama Barrymore y tiene la edad que se le supone en la novela); el veterano Miles Malleson interpreta a un simpático, cachondo y borrachín cura (un obispo, para ser exactos) con más jeta que espalda que da el contrapunto cómico a la acción, como es típico en la Hammer; el neozelandés Ewen Solon es un Stapelton muy huraño. La bellísima modelo italiana Marla Landi, que hizo carrera en Inglaterra, es su adorable y misteriosa esposa española.

La adaptación se toma tantas libertades que realmente parece otro relato que simplemente sigue las premisas básicas de la novela de Conan Doyle (hay incluso sugerencias de ritos satánicos), lo que no tiene por qué ser, malo si se hace bien. Y se hace bien. Como se ha dicho antes, potencia la parte macabra del asunto, logrando una ambientación ominosa y opresiva, en parte gracias que los sets son bastante perqueños (los Estudios Bray no daban para más) y a un sabio uso del color. Los exteriores usados para las escenas diurnas en el parámo son francamente bonitos.

Sin duda, una peli que ocupa merecidamente su puesto entre las más grandes e inolvidables películas de la Hammer.

VERSIÓN DE 1988


Adaptación televisiva del relato con el ya mítico Jeremy Brett – para muchos el mejor Holmes que ha habido, por su presencia, apostura, maneras e impresionante voz – en el papel del detective de 221 B de Baker Street, siempre junto al destacado actor de reparto Edward Hardwicke como un gran Watson.

Granada TV se caracterizó por su mimo a la hora de adaptar los relatos de Holmes en una serie de telefilmes, y este no es una excepción: es extremadamente fiel a la novela, llegando incluso basarse en las ilustraciones de la primera edición de la novela para montar algunas escenas; su plasmación casi intacta en 625 líneas PAL, sin dejarse un solo detalle (lo que tiene el problema de limitar el elemento sorpresa para el que haya leído la novela, pero es de todos modos un esfuerzo admirable).

Todos los escenarios han sido elegidos con ciudado y el cásting es excelente. La mayoría de intérpretes no son conocidos pero aparecen en pequeños papeles en varias pelis conocidas.

Brillante producto.


Y esto es todo por hoy, señores.








4 comentarios:

  1. Un Kindle está de camino a mi casa, a ver si me reengancho a la lectura. De momento tengo por leer casi toda la saga de Canción de Hielo y Fuego.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues a disfrutar toca, que leer es divertido de verdad.

      Eliminar
  2. Gran artículo Scaramanga :)

    Holmes como icono me encanta pero no he leído ningun relato(excepto un pastiche, como no de mi idolo Stephen King :P).
    Por otro lado, soy un fan total de nueva Sherlock.
    En referencia al Sherlock de Granada TV, el actor tiene algo que me repele pero la ambientación tan british y el brutal doblaje catalán hacen que uno la pille siempre que la emiten por TV.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Penny, creo que la versión de 1959 te podría gustar bastante. Es mi favorita, al menos.

      Eliminar