La música sigue sonando en la terraza. Weasel Mack pasa mesa por mesa atendiendo a los comensales. Ataru, Perumu y Pernell están en un lugar apartado, comentando:
- Así pues, Pernell, lo resumo para tenerlo más claro: Entraste en el CEFPIFST porque en tu juventud, bajo la identidad de un sencillo pescador, trabajaste para el MI5, pasando informes sobre la situación de Jamaica para la Corona. Como eras un hombre entrenado y preparado, se te contrató como ayudante y guardaespaldas de los Garrett, que eran agentes simplemente de inteligencia, que no estaban preparados para una misión de alto riesgo.
- Así es, grumetillo.
- Ahora vamos al tema de Sagussa ¿Sabes cuándo y por qué le empezó a dar a irse por ahí?
- Parece que un día vio algo inusual mientras paseaba con su mujer en su lancha motora. No me dijo qué era. Yo creo que vio al monstruo...
Perumu corta la conversación:
- Un momento ¿Un monstruo?
- Sí, Capitán, un monstruo.
Perumu se ríe. Ataru se tiene que aguantar tanto que empieza a echar espumarajos por la boca y queda inconsciente durante cinco minutos. Cuando se recupera acierta a decir...
- ¿Un monstruo? ¿Se lo dices a dos de Tomibiki?¿Alli si que hay monstruos y cosas raras! Pero en Jamaica...
- La gente de mar somos gente supersticiosa - Dice Pernell, decidido - Pero no mentimos cuando vemos algo. Lo hemos visto muchos: desde hace cosa de un año, un monstruo verde que echa fuego por la boca. sale hacia el crepúsculo y está todas las noches vigilando la Isla. Mi amigo Damon se fue una vez a verlo de cerca y jamás se supo de él.
- ¿Y no te resulta sospechoso que ese monstruo apareciera más o menos, por lo que dices, cuando se privatizó la isla?
- Grumetillo, parece que ignoras que esa isla está de camino a Haití. Allí el vudú crea lo imposible. Dicen que incluso dioses inmortales moran por allí y claro, los zombies. No los del cine de ahora; los auténticos: los seres sin voluntad. Así que no des nada por imposible.
Viviendo al lado de Lamu, Ataru ha visto peores rarezas, pero no se acaba de creer lo del monstruo. Sin embargo tuvo una mala experiencia con el vudú. En el planeta de Lamu también lo practican. Según le contó ella, parece que fueron los onis quienes se lo enseñaron a los humanos antes de que la última glaciación los hiciera emigrar a otro planeta. En su familia hubo grandes sacerdotes...
- Bueno, Pernell, pongamos que te creo. Por qué Garrett te pidió repetidamente que lo llevaras a Sagussa...
- Esto...
De golpe, una luz ciega los comensales. Es el flash de una cámara de fotos. Una chica muy guapa les ha tirado una foto directamente y se va a paso rápido. Perumu corre hacia ella y se le acerca:
- ¿Bailas, chata?
- Con mucho gust... AH!
Perumu ha agarrado el brazo de la chica y lo está retorciendo. La fuerza a ir hacia la mesa. Ataru toma la palabra:
- Señorita, perdone las maneras de mi compañero, pero esta es una reunión privada.
- Ay... Me hace daño.
- Afloja, compañero.
Perumu afloja pero la mantiene bien sujeta.
- Bueno, ahora que ya no tiene por qué quejarse, debería pedirle que me entregara el carrete.
- ¿Por qué? ¿Es que son de la policía o traficantes de drogas?
- Eso no le incumbe.
- ¡Claro que me incumbe!¡Trabajo en el Jamaica Gleaner y podría tener delante una gran exclusiva!¡"Los traficantes de Kingston se alían con la Yakuza"!
- Bueno, podríamos llamar a la redacción del Gleaner y preguntarles por Vd...
- Soy freelance, trabajo por mi cuenta.
Pernell añade:
- Una correveidile freelance al servicio de no-se-quién, eh?
La chica logra soltarse de Perumu rompe el enorme flash de su cámara contra la mesa y golpea a Pernell. Pernell no lanza ninguna queja ni hace ningún gesto, pero la oreja le empieza a sangrar profusamente. Ataru reacciona como una flecha y se levanta.
- ¡Pernell! Maldita zorra...
- Creo que sería mejor romperle el brazo, ¿no crees grumetillo?
- Tente, Pernell, se me ha ido la olla.
Ataru le arrebata la cámara a la chica. Acto seguido la estrella contra el suelo y de los trozos agarra el carrete.
- Bueno, señorita, ya puede ir a demandarnos. Aunque le aviso que el Gleaner no se va a forrar con nosotros.
- Hijos de puta... Comemierdas... Vais a pagar eso con vuestras putas vidas.
- Miedito me da - dice Pernell - ¡Eh, Mack!
Mack, que estaba cerca, oye la llada de su amigo.
- Dime, Pernell.
- ¿Conoces a esta chica?
- Claro, es la sobrina del primo del cuñado de Henry "Cockeye" Gonçalves.
- ¿Es fotógrafa profesional?
- ¡Que va!
- Pues va haciendo fotos, y encima sin acreditación, en tu tugurio.
- Uy, que malotaaaaaa... ¿No te da vergüenza, Sarah, con los batidos que te hacía de niña sin cobrarte? Ven, no molestes más a estos señores. Vamos fuera a hablar de los viejos tiempos...
La chica se va con Mack. Al cabo de un rato les parece oír un "¡Y no vuelvas, furcia!", pero creen que se trata de una pelea de enamorados. O eso pretenden.
[Quiero pedir disculpas por el tono extremadamente machista de
la escena de la chica fotógrafa, pero los agentes del CEFPIFST están
entrenados para ser unos cabrones con cualquiera que consideren ponga en riesgo
sus misiones. Sin embargo a) os confirmo que la chica era
de los malos. Al final de la historia conoceréis su destino y b) debo decir que se me informó de que B abroncó a 7F y al agente Perumu por
su comportamiento, aunque existiera justificación. N del A.]
- Bueno, volvamos a Sagussa, Pernell. ¿Fenómenos paranormales a parte, un pajarito me ha contado que os llevabais muestras geológicas.
- Sí. Dennis me pidió que lo llevara a la isla, y solo se estaba un momento. Recogía piedras, lodo, arena... Y se lo llevaba a un amigo suyo en el Mico College. Mira tú por donde, le dio por ir pillando toda la mierda que iba encontrando. Para mí que trabajaba demasiado.
*Dr. Warren, vas a recibir una visitilla mañana temprano*, piensa Ataru.
- ¿Y tú, Perumu?¿Qué hiciste después de que me dejara secuestrar?
- Te fui a buscar al hotel por si habías sobrevivido, pero aún no habías hecho el check-in. Después volví a pasar, pero había habido un accidente de camión. Un camión de ataúdes: toda la calle llena de ataúdes rotos. Y la pasma no me dejó entrar en el perímetro. Ya sabes que yo no soy de la Sección Omega, así que debo mantenerme un poco más al margen que tú...
- Fue un atentado...
- ¿Qué? - contesta Perumu, que estaba distraído contando su vida a Ataru.
- Me salvé porque el camión iba con exceso de velocidad, pero esa noche quisieron matarme. Dos veces en un día. No está mal para un debutante...
- ¿Cómo?
- No lo sé. Me pegaron un tiro y el camionero lo recibió por mí. A todo eso ¿Viste si estaba bien?
- Sí. Parece que lo hirieron en el hombro, si tengo que fiarme de ti, porque más allá de unos cortes no se le veía muy dolorido, pero se quejaba mucho del hombro. Pensé que se le habría salido, y entonces me fui. Así que todop arece señalar que recibió una bala que iba a tu nombre, eh! Pobre tipo. Le tocó la lotería.
- Y a uno de los asesinos. Vi a tres tipos que corrían a lo lejos y le disparé a uno en una pierna por instinto... No pongas en el informe que disparé a alguien por la espalda sin dar el alto antes ni asegurarme de que era un civil, eh!
- Tranqui, si no lo mataste...
- No. El tío siguió delante como si nada.
- Pues ya está.
Pernell interviene:
- Un poco cabronazos sí que sois, eh!
Ataru y Perumu se quedan mirando sus vasos de ron con hielo en silencio y muy serios. Finalmente, sin sonreír, Ataru hace un pequeño brindis y dice:
- Y brindo por ello, Pernell, créeme. Brindo por ello.
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Laboratorio del Departamento de Geología del Mico College, 11:30 h.
Una secretaria entra en el laboratorio del Dr. Warren que se encuentra examinando una interesante y hermosa amatista de considerable tamaño.
- Dr. Warren, un nombre que se identifica con el nombre de Ataru Moroboshi quiere verle.
- ¿Moroboshi? Hágalo pasar...
Ataru, vestido de nuevo con traje y corbata a pesar del calor, entra en el laboratorio. Es una instalación sobria pero sofisticada, con máquinas de última generación. Warren debe de ser un pez gordo en el tema de la geología si le han dado dinero para comprar todo eso.
Warren y Ataru encajan mientras se saludan cordialmente:
- Buenos días, Comandante.
- Buenos días, doctor.
- Usted dirá en que puedo serle útil.
- No quiero interrumpirle, veo que tenía trabajo. Preciosa amatista la que tiene en la mesa de detrás, Dr. Warren, por cierto.
- Mucho, sí.
- Doctor, venía a verle porque el Sr. Pernell me ha comentado algo sobre ciertos minerales encontrados por Dennis Garrett en Sagussa Island.
- ¿Esas piedras y ese lodo asqueroso que me traía cada dos o tres días?
- En efecto.
- Bueno, poco hay que decir. Decía que esas piedras y ese lodo tenían valor. ¿Se lo puede creer?
Simples guijarros, arena y basura.
- ¿Qué clase de valor?
- Decía que contenían uranio.
- ¿Uranio?
- Efectivamente.
- Vaaaaaaya. Interesante... ¿Por casualidad no tendrá alguna de esas muestras sin valor, no?
La inmediata expresión de incomodidad de Warren demuestra a Ataru que va por el buen camino.
- No. Las tiré. ¿Para qué iba a tener pedruscos y lodo inútiles en el departamento?¡Mis alumnos me tomarían por el pito del sereno! - Dice Warren, riendo jovialmente.
- Por supuesto, Doctor. Bueno, de donde no hay nada se puede sacar. Le dejo con sus amatistas.
- ¿No quiere tomar una taza de té?
- En otro momento, Doctor. Tengo que seguir con la investigación.
- Buena suerte, joven - Le dice el doctor mientras le ofrece la mano.
- La necesitaré. Gracias.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Kingston, Courtleigh Hotel: 13:00
- Señorita, póngame una conferencia con [Nota del CEFPIFST: XXX XX XXX XXX, ¿entendido?]. A cobro revertido, sí. Gracias.
Ataru espera un rato hasta que la voz de Alexandra suena al otro lado del teléfono hablando en un castellano algo roto.
- Atlantic Transglobal, re atienude Alexuandra, ¿díjame?
Al otro lado del hilo, una voz le responde en japonés:
- Si en Tomobiki no hay sidra, es que no tenemos buen sake.
- Pues entonces. ¿por qué llamas, Mark Lenders?
- Hola , Álex.
- ¿Como estás, Ataru? El viejo empezaba a preocuparse.
- Perumu, el agente Pernell y yo creemos que estamos tras algo. Pero necesito material.
- Dispara.
- ¿Puedes hacerme llegar...?
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Port Morant, 15:45 h.
Calvin Warren aparca el coche en el primer espacio que encuentra. Le da igual que esté prohibido. A grandes zancadas se dirige a un pequeño embarcadero donde un joven marino local limpia una novísima lancha Addictor 190. Sin molestarse ni a saludarle, le espeta imperiosamente:
- Tijani. necesito que me lleves a Sagussa. Quiero hablar con el Dr. Nie.
- Dr. Warren, sabe que el Dr. Nie siempre da órdenes expresas de que nadie lo moleste. Si quiere visitarlo, tendrá que hablar con él antes...
- Es mandatorio que vea al Dr. Nie ASAP, Tijani, me digas lo que me digas. Yo correré con la responsabilidad.
- Muy bien, si es lo que quiere, pero si sale de allí con los pies por delante, no quiero que me llore, ¿entendidos?.
La pequeña lancha arranca y se dirige a un punto que en ese día claro se disipa en el horizonte.
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ALERTA: ¡Este episodio contiene datos muy importantes sobre lo que será la Misión 8 de la serie!
TRIVIA
Jamaica Gleaner: El periódico más antiguo de Jamaica. En la película original, el personaje equivalente a Sarah dice trabajar para el mismo periódico (aunque su papel allí es un poco más largo).
Addictor 190:
Esta pequeña lancha es la que usan Warren y Tijani para dirigirse a Sagussa, vaya usté a saber por qué.
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viernes, 16 de noviembre de 2012
jueves, 1 de noviembre de 2012
Crónicas del CEFPIFST. Misión 1: Contra el Dr. Nie; Acto 8
Kingston, Courtleigh Hotel, 22:15 h
El taxi deja a Ataru en la puerta del hotel. Al otro lado de la calle, hay una berlina aparcada. Tras ella se esconden tres hombres. Uno de ellos aguanta un rifle disimulado en una muleta. Otro está en posición de disparo con una Luger y un tercero observa.
Ataru paga al taxista mientras el tirador afina la puntería. Ha colocado una mirilla en el rifle. No hay nadie cerca a esas horas. El agente 7F está condenado.
El comandante Moroboshi echa a andar hacia la entrada del hotel y el asesino apunta a la cabeza y empieza a apretar el gatillo... Medio segundo demasiado tarde.
Un camión con exceso de velocidad se interpone en la trayectoria de la bala. El observador aparta el brazo con el que el francotirador aguanta el gatillo y la muleta se dispara. El camionero es alcanzado en un brazo. Pierde el control y vuelca.
Ataru ha oído el disparo y visto como el camión vuelca ante él. Se oyen gritos. Ataru se parapeta tras una vieja garita de guardia. Sabe que iban por él. su sospecha de que había un topo en el Ministerio está confirmada, saca su Desert Eagle y aprovecha la confusión para ponerle rápidamente el silenciador. Apenas ve tres sombras saliendo de la berlina. Se po0ne en posición y dispara contra ellas. Alcanza a una en la pierna, pero esee personaje debe ser inmune al dolor. Sigue corriendo como un gamo a pesar de cojear. El conductor del camión está siendo ayudado por el personal del hotel. Está herido, pero parece que saldrá de esta. Le ha salvado la vida, así que no le puede desear menos. Preguntará por su identidad y el CEFPIFST le mandará una indemnización. Política de agencia. En el remolque del camión pone Smithson & Son. Coffins.
Como si no hubiera pasado nada, Ataru se dirige al hotel. Tendrá pesadillas, pero al menos vive.
===================================================================
Puerto de Kingston; embarcadero 56, 11:18 AM
Un LeBaron convertible para en un extremo del embarcadero. Lo conduce un joven bien afeitado, camisa hawaiana azul con estampados varios, tejanos y zapatillas deportivas que ha estado dando vueltas inútilmente por esos muelles dejados de la mano de Dios.
Se apea del auto. Esta vez Ataru se siente mejor, arreglado, vestido tal y como manda el clima y con tan solo una camiseta de tirantes bajo la pistolera. Tan solo espera que la Desert Eagle no abulte en exceso. El puerto apesta a guano, a contaminación y a pescado. Ataru pasea por el muelle. No tarda mucho en encontrar a su objetivo. Es él, sin duda: gordete, cuarentón, con una expresión decidida. Sus brazos son auténticas mazas. conforme se acerca aprecia más detalles. Su camiseta, llena ya de ronchas de sudor, es vieja y está llena de manchas de alquitrán y de ceniza de la tagarnina que está apurando. Los pantalones son caros y lleva unas rústicas sandalias. Astá, en efecto, alquitranando una barquichuela de remos.
Sin duda tiene que ser él. Ataru se le dirige con toda la educación:
- Buenos días, caballero. ¿Se llama Vd. Pernell?
La expresión del individuo se llena de desconfianza.
- ¿Y a ti qué te importa, grumete?
- Soy amigo del malogrado Dr. Dennis Garrett...
- Ah... Bueno, los amigos de Dennis son mis amigos. Sí, creo que me llamo Pernell.
- ¿Dígame, podría hablarme de su trabajo con Garrett? ¿De sus viajes Sagussa Island?
El marinero se mira mal a Ataru, se saca la tagarnina de la boca y escupe un cacho de tabaco.
- Te repito qué te importa. Lo que hacíamos Dennis y yo es estrictamente confidencial.
- ¿No me lo dirías ni por 100 dólares americanos?
- Peor lo pones. Los correveydiles como tú me dan asco...
Vuelve a escupir
-... Y me ponen nervioso. Así que largo, grumetillo. No me sacarás nada.
Y se va dejando su trabajo a medias. Ataru no ha dejado de sonreír. No hay duda de que tiene un adversario duro y aparentemente fiel a sus amigos. Le gusta el reto. Ve que se dirige a un establecimiento, justo donde empieza el muelle. Ataru lo va siguiendo de lejos, pensando que lo pillará por sorpresa pero Pernell lo vigila todo el rato.Al llegar al establecimiento le dice al tipo de la barra.
- Mack, me está siguiendo un pichón. Abre el almacén.
Mack abre una puerta cerrada con llave tras la barra.
Ataru no sospecha nada cuando se sienta en la barra junto a Pernell e insiste en su estrategia de acosar a preguntas al hombre.
- Vaya - dice Pernell- Si es nuestro grumetillo ¿También te dejas caer por Weasel Mack?
- Me dejo caer allá donde van los amigos de Dennis Garrett. Escuche, creo que Vd. y yo podemos ser buenos amigos, también. ¿Por qué no tomarnos un buen vaso de ron de la casa a la memoria de Garrett?
- Bueno, grumetillo, si quieres hablar conmigo, ¿por qué no ir a un sitio donde nadie nos oiga? Ya te he dicho que no me gustan los correveydiles. El almacén es un buen sitio. Mack, abre la barra, que entramos.
Mack procede y abre educadamente la puera del almacén.
- Tú primero, grumetillo.
- Al contrario, amigo Pernell, Vd. primero.
- Bien, si insistes...
Los tres hombre entran en el almacén. Pernell cierra la puerta tras ellos. cuando Ataru va a abrir la boca ve que Pernell lo mira con ganas de gresca. En la mano, un cuchillo reglamentario del CEPFIST. Así pues sí que era su nombre. Ataru quiere identificarse dando el santo y seña, pero Pernell lo corta:
- ¿Qué te has quedado mudo ahora, bastardo? ¿Ya no quieres hablar?
-...
- Yo te enseñaré lo que hacemos aquí con los chafarderos. Cachéalo, Mack.
El barman lo cachea y encuentra la pistola.
- Vaya, vaya - dice Mack - Conque entrando armado en mi bar, eh! Eso es malo, muy malo, eh !¿Lo rajamos un poco, Pernell?
- Anchanté!
No ha dado Pernell un paso cuando ve que Ataru ha aprovechado el agarrón de Weasel Mack para darle un cabezazo y girarse, de manera que Pernell está a punto de rajar a su amigo Mack. Pernell para en seco, momento en que Ataru se suelta, se gira y da un empujón a Mack, que cae entre un montón de latas. No ha reaccionado Pernell al giro literal de los acontecimientos cunado un yoko geri estalla contra su sien, derribándolo. De un salto vuelve hacia Mack, que aún un poco aturdido, se está sacando un picahielos de la solapa. Un rodillazo en toda la cara, seguido de una llave estranguladora, lo inutiliza. Acto seguido se saca su cuchillo, que llevaba oculto en una vaina en su talón derecho y se la pone en el cuello a Mack
- Lo han querido hacer Vds. por las malas, ¿no? Pues lo haremos así. Pernell, haga un solo movimiento por recoger su cuchillo y le parto la yuglar a su amiguete. Decídase.
Pernell se ve obligado a obedecer.
- Ahora las manos en la nuca y contra la pared.
A punta de navaja se lleva a Pernell a la misma pared y lo fuerza a tomar la misma posición. Caminado hacia atrás, recoge su Desert Eagle y encañona con ella a sus rehenes.
- Muy bien. Ahora hablarán... Venga...
- Freeze.
Algo frío y metálico toca la espalda de Ataru. Mierda. Un amigo de esos dos, o un poli del puerto... O quién sabe si el enemigo. Decide jugársela el todo por el todo. Perumu ya habrá hablado con el Ministro y estará informado de todo. Será un gran sustituto. Y obedece. No quiere problemas.
- Duroppu yor güepunnu.
De pronto, la cara de Ataru se va iluminando. Obedece.
- Bonita camisa, eh! ¿Te la ha regalado tu novia?
- No, me la ha regalado tu pastelera madre.
- ¿Cómo sabes que es pastelera?
- También soy de Tomobiki.
Pernell y Weasel Mack no entienden en qué lengua están hablando esos dos y se giran casi sin darse cuenta para ver a Ataru agarrando del pescuezo a otro y dándole collejas y haciéndole nuggies todo contento, mientras el otro, pistola en mano, ríe.
- ¡Capitán Perumu! - Exclama Pernell.
Ambos se dan cuenta, paran y se ponen firmes:
- Saludos, Comandante Moroboshi.
- Saludos, Capitán Perumu. Antes de nada debo censurar su actitud en el aeropuerto. Se le dijo que estuviera alerta a mi llegada y presumo que se quedó a mirar revistas guarras en un duty free.
- Harto compungido heme, Comandante. Vi demasiado tarde que ese chófer se lo llevaba.
Ataru cambia de tono
- ¿Eras el que nos iba detrás?
Perumu mueve la cabeza afirmativamente:
- Sí. No pude alcanzaros ni hacerte una señal. Ese tío era un impostor, supongo. Si me reconocías, podía ser el fin.
- Ya me encargué de él. Hiciste bien, Perumu, - Ataru le agarra un brazo- eres un amigo.
Perumu se dirige a los dos confundidos jamaicanos.
- Pernell... Tendrías que habérmelo dicho a mí, no a Mack. Es el Comandante Moroboshi, el Agente 7F al que estábamos esperando.
Pernell pone cara de sorpresa avergonzada y se cuadra ante Ataru:
- Capitán Pernell, Comandante, agente jefe del CEFPIFST en Jamaica en funciones. A sus órdenes...
Ataru decido ser menos formal:
- Vuelva a lo de grumetillo y al tuteo, que me ha hecho gracia y además soy muy joven y blando comparado con Vd. Parece que B no ha querido dejar nada a la improvisación. ¿Le he hecho daño?
- Sí, hablándome de Vd. Tutéame, por favor, grumetillo. ahora sé que seremos amigos.
Perumu se añadió ala conversación.
- Mack, prepara una buena cena para esta noche. La especialidad de la casa.
- No saldréis vivos, eh! Os advierto que vais a reventar.
El alegre grupo sale del almacén
======================================================================
Kingston. Terraza del Weasel Mack's. 22:05 h.
Reggae night
We come together when the feeling right
Reggae night
And we'll be jammin' till the morning light, oh
You will find it happens only once a year
So don't miss out on this session here, oh
Ataru mira a la clientela jammin' till the morning light mientras disfruta del pulpo picantón de Weasel Mack. Mucho mejor que los platos de Lamu, sin duda. La terraza está bien iluminada, el ambiente es bueno y la música oculta su conversación. Pernell, Perumu y él van a poner ideas en claro y mirar de encontrar algo nuevo.
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Sobre Justin Ridgewell: Me dejé en el tintero en el episodio anterior que Ridgewell está basado en Chris Blackwell, fundador de la Island Records y antes de ello, scouter de localizaciones para la película Agente 007 contra el Dr. No. Blackwell dio a conocer a Bob Marley, Jimmy Cliff, Paul Rodgers (ahora en Queen), U2, UB-40, Steve Winwood y muchos otros artistas.
Reggae Night (1983): Uno de los grandes éxitos del músico de reggae Jimmy Cliff, considerado el artífice junto a Bob Marley del éxito del reggae en Europa y EE.UU, gracias a su fusión de reggae, soul y pop. Muy popular aquí en Catalunya, donde hasta hace poco solía actuar casi anualmente.
El taxi deja a Ataru en la puerta del hotel. Al otro lado de la calle, hay una berlina aparcada. Tras ella se esconden tres hombres. Uno de ellos aguanta un rifle disimulado en una muleta. Otro está en posición de disparo con una Luger y un tercero observa.
Ataru paga al taxista mientras el tirador afina la puntería. Ha colocado una mirilla en el rifle. No hay nadie cerca a esas horas. El agente 7F está condenado.
El comandante Moroboshi echa a andar hacia la entrada del hotel y el asesino apunta a la cabeza y empieza a apretar el gatillo... Medio segundo demasiado tarde.
Un camión con exceso de velocidad se interpone en la trayectoria de la bala. El observador aparta el brazo con el que el francotirador aguanta el gatillo y la muleta se dispara. El camionero es alcanzado en un brazo. Pierde el control y vuelca.
Ataru ha oído el disparo y visto como el camión vuelca ante él. Se oyen gritos. Ataru se parapeta tras una vieja garita de guardia. Sabe que iban por él. su sospecha de que había un topo en el Ministerio está confirmada, saca su Desert Eagle y aprovecha la confusión para ponerle rápidamente el silenciador. Apenas ve tres sombras saliendo de la berlina. Se po0ne en posición y dispara contra ellas. Alcanza a una en la pierna, pero esee personaje debe ser inmune al dolor. Sigue corriendo como un gamo a pesar de cojear. El conductor del camión está siendo ayudado por el personal del hotel. Está herido, pero parece que saldrá de esta. Le ha salvado la vida, así que no le puede desear menos. Preguntará por su identidad y el CEFPIFST le mandará una indemnización. Política de agencia. En el remolque del camión pone Smithson & Son. Coffins.
Como si no hubiera pasado nada, Ataru se dirige al hotel. Tendrá pesadillas, pero al menos vive.
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Puerto de Kingston; embarcadero 56, 11:18 AM
Un LeBaron convertible para en un extremo del embarcadero. Lo conduce un joven bien afeitado, camisa hawaiana azul con estampados varios, tejanos y zapatillas deportivas que ha estado dando vueltas inútilmente por esos muelles dejados de la mano de Dios.
Se apea del auto. Esta vez Ataru se siente mejor, arreglado, vestido tal y como manda el clima y con tan solo una camiseta de tirantes bajo la pistolera. Tan solo espera que la Desert Eagle no abulte en exceso. El puerto apesta a guano, a contaminación y a pescado. Ataru pasea por el muelle. No tarda mucho en encontrar a su objetivo. Es él, sin duda: gordete, cuarentón, con una expresión decidida. Sus brazos son auténticas mazas. conforme se acerca aprecia más detalles. Su camiseta, llena ya de ronchas de sudor, es vieja y está llena de manchas de alquitrán y de ceniza de la tagarnina que está apurando. Los pantalones son caros y lleva unas rústicas sandalias. Astá, en efecto, alquitranando una barquichuela de remos.
Sin duda tiene que ser él. Ataru se le dirige con toda la educación:
- Buenos días, caballero. ¿Se llama Vd. Pernell?
La expresión del individuo se llena de desconfianza.
- ¿Y a ti qué te importa, grumete?
- Soy amigo del malogrado Dr. Dennis Garrett...
- Ah... Bueno, los amigos de Dennis son mis amigos. Sí, creo que me llamo Pernell.
- ¿Dígame, podría hablarme de su trabajo con Garrett? ¿De sus viajes Sagussa Island?
El marinero se mira mal a Ataru, se saca la tagarnina de la boca y escupe un cacho de tabaco.
- Te repito qué te importa. Lo que hacíamos Dennis y yo es estrictamente confidencial.
- ¿No me lo dirías ni por 100 dólares americanos?
- Peor lo pones. Los correveydiles como tú me dan asco...
Vuelve a escupir
-... Y me ponen nervioso. Así que largo, grumetillo. No me sacarás nada.
Y se va dejando su trabajo a medias. Ataru no ha dejado de sonreír. No hay duda de que tiene un adversario duro y aparentemente fiel a sus amigos. Le gusta el reto. Ve que se dirige a un establecimiento, justo donde empieza el muelle. Ataru lo va siguiendo de lejos, pensando que lo pillará por sorpresa pero Pernell lo vigila todo el rato.Al llegar al establecimiento le dice al tipo de la barra.
- Mack, me está siguiendo un pichón. Abre el almacén.
Mack abre una puerta cerrada con llave tras la barra.
Ataru no sospecha nada cuando se sienta en la barra junto a Pernell e insiste en su estrategia de acosar a preguntas al hombre.
- Vaya - dice Pernell- Si es nuestro grumetillo ¿También te dejas caer por Weasel Mack?
- Me dejo caer allá donde van los amigos de Dennis Garrett. Escuche, creo que Vd. y yo podemos ser buenos amigos, también. ¿Por qué no tomarnos un buen vaso de ron de la casa a la memoria de Garrett?
- Bueno, grumetillo, si quieres hablar conmigo, ¿por qué no ir a un sitio donde nadie nos oiga? Ya te he dicho que no me gustan los correveydiles. El almacén es un buen sitio. Mack, abre la barra, que entramos.
Mack procede y abre educadamente la puera del almacén.
- Tú primero, grumetillo.
- Al contrario, amigo Pernell, Vd. primero.
- Bien, si insistes...
Los tres hombre entran en el almacén. Pernell cierra la puerta tras ellos. cuando Ataru va a abrir la boca ve que Pernell lo mira con ganas de gresca. En la mano, un cuchillo reglamentario del CEPFIST. Así pues sí que era su nombre. Ataru quiere identificarse dando el santo y seña, pero Pernell lo corta:
- ¿Qué te has quedado mudo ahora, bastardo? ¿Ya no quieres hablar?
-...
- Yo te enseñaré lo que hacemos aquí con los chafarderos. Cachéalo, Mack.
El barman lo cachea y encuentra la pistola.
- Vaya, vaya - dice Mack - Conque entrando armado en mi bar, eh! Eso es malo, muy malo, eh !¿Lo rajamos un poco, Pernell?
- Anchanté!
No ha dado Pernell un paso cuando ve que Ataru ha aprovechado el agarrón de Weasel Mack para darle un cabezazo y girarse, de manera que Pernell está a punto de rajar a su amigo Mack. Pernell para en seco, momento en que Ataru se suelta, se gira y da un empujón a Mack, que cae entre un montón de latas. No ha reaccionado Pernell al giro literal de los acontecimientos cunado un yoko geri estalla contra su sien, derribándolo. De un salto vuelve hacia Mack, que aún un poco aturdido, se está sacando un picahielos de la solapa. Un rodillazo en toda la cara, seguido de una llave estranguladora, lo inutiliza. Acto seguido se saca su cuchillo, que llevaba oculto en una vaina en su talón derecho y se la pone en el cuello a Mack
- Lo han querido hacer Vds. por las malas, ¿no? Pues lo haremos así. Pernell, haga un solo movimiento por recoger su cuchillo y le parto la yuglar a su amiguete. Decídase.
Pernell se ve obligado a obedecer.
- Ahora las manos en la nuca y contra la pared.
A punta de navaja se lleva a Pernell a la misma pared y lo fuerza a tomar la misma posición. Caminado hacia atrás, recoge su Desert Eagle y encañona con ella a sus rehenes.
- Muy bien. Ahora hablarán... Venga...
- Freeze.
Algo frío y metálico toca la espalda de Ataru. Mierda. Un amigo de esos dos, o un poli del puerto... O quién sabe si el enemigo. Decide jugársela el todo por el todo. Perumu ya habrá hablado con el Ministro y estará informado de todo. Será un gran sustituto. Y obedece. No quiere problemas.
- Duroppu yor güepunnu.
De pronto, la cara de Ataru se va iluminando. Obedece.
- Bonita camisa, eh! ¿Te la ha regalado tu novia?
- No, me la ha regalado tu pastelera madre.
- ¿Cómo sabes que es pastelera?
- También soy de Tomobiki.
Pernell y Weasel Mack no entienden en qué lengua están hablando esos dos y se giran casi sin darse cuenta para ver a Ataru agarrando del pescuezo a otro y dándole collejas y haciéndole nuggies todo contento, mientras el otro, pistola en mano, ríe.
- ¡Capitán Perumu! - Exclama Pernell.
Ambos se dan cuenta, paran y se ponen firmes:
- Saludos, Comandante Moroboshi.
- Saludos, Capitán Perumu. Antes de nada debo censurar su actitud en el aeropuerto. Se le dijo que estuviera alerta a mi llegada y presumo que se quedó a mirar revistas guarras en un duty free.
- Harto compungido heme, Comandante. Vi demasiado tarde que ese chófer se lo llevaba.
Ataru cambia de tono
- ¿Eras el que nos iba detrás?
Perumu mueve la cabeza afirmativamente:
- Sí. No pude alcanzaros ni hacerte una señal. Ese tío era un impostor, supongo. Si me reconocías, podía ser el fin.
- Ya me encargué de él. Hiciste bien, Perumu, - Ataru le agarra un brazo- eres un amigo.
Perumu se dirige a los dos confundidos jamaicanos.
- Pernell... Tendrías que habérmelo dicho a mí, no a Mack. Es el Comandante Moroboshi, el Agente 7F al que estábamos esperando.
Pernell pone cara de sorpresa avergonzada y se cuadra ante Ataru:
- Capitán Pernell, Comandante, agente jefe del CEFPIFST en Jamaica en funciones. A sus órdenes...
Ataru decido ser menos formal:
- Vuelva a lo de grumetillo y al tuteo, que me ha hecho gracia y además soy muy joven y blando comparado con Vd. Parece que B no ha querido dejar nada a la improvisación. ¿Le he hecho daño?
- Sí, hablándome de Vd. Tutéame, por favor, grumetillo. ahora sé que seremos amigos.
Perumu se añadió ala conversación.
- Mack, prepara una buena cena para esta noche. La especialidad de la casa.
- No saldréis vivos, eh! Os advierto que vais a reventar.
El alegre grupo sale del almacén
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Kingston. Terraza del Weasel Mack's. 22:05 h.
Reggae night
We come together when the feeling right
Reggae night
And we'll be jammin' till the morning light, oh
You will find it happens only once a year
So don't miss out on this session here, oh
- Cómo se lo monta Mack, traerse a una estrella como Jimmy Cliff para amenizar la velada.
- Tu dirás, grumetillo, siendo amigo de Ridgewell.Ataru mira a la clientela jammin' till the morning light mientras disfruta del pulpo picantón de Weasel Mack. Mucho mejor que los platos de Lamu, sin duda. La terraza está bien iluminada, el ambiente es bueno y la música oculta su conversación. Pernell, Perumu y él van a poner ideas en claro y mirar de encontrar algo nuevo.
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Sobre Justin Ridgewell: Me dejé en el tintero en el episodio anterior que Ridgewell está basado en Chris Blackwell, fundador de la Island Records y antes de ello, scouter de localizaciones para la película Agente 007 contra el Dr. No. Blackwell dio a conocer a Bob Marley, Jimmy Cliff, Paul Rodgers (ahora en Queen), U2, UB-40, Steve Winwood y muchos otros artistas.
Reggae Night (1983): Uno de los grandes éxitos del músico de reggae Jimmy Cliff, considerado el artífice junto a Bob Marley del éxito del reggae en Europa y EE.UU, gracias a su fusión de reggae, soul y pop. Muy popular aquí en Catalunya, donde hasta hace poco solía actuar casi anualmente.
HORA DE COMENTAR, HAMIJOS
miércoles, 17 de octubre de 2012
Crónicas del CEFPIFST. Misión 1: Contra el Dr. Nie; Acto 7
El Gentlemen's Club está de luto oficial. La bandera de Jamaica y la Union Jack están a media asta. Es lo primero que ve Ataru al bajar del Land Rover junto a Walpole. El bellísimo edificio colonial ya está iluminado. Ni Walpole ni Ataru prestan atención a los alrededores. [Nota del CEFPIFST: Este dato aportado por el narrador que se encarga de la novelización de nuestros casos es fidedigno. Ni el agente 7F ni la policía jamaicana supo del lugar donde tuvo lugar el asesinato hasta que la misión hubo acabado y uno de los enemigos capturados se atrevió al fin a hablar. Aunque, de haberse sabido, el avance de la investigación hubiera sido mínimo.].
Al entrar al edificio, un joven recepcionista se quita educadamente una gorra de plato y da la bienvenida a los visitantes:
"Buenas tardes, señores, ¿Les puedo ser de utilidad?"
"Sí.", contesta Walpole, "El Ministerio de Seguridad Nacional y Justicia se debe haber puesto en contacto con Vds. Traemos en calidad de visitante y con derechos de socio temporal a un agente internacional que está investigando sobre el reciente y desgraciado asesinato de su socio Dennis Garrett", dice Walpole mientras muestra su placa, e identificación personal, más una ficha completa con los datos personales de Ataru. El recepcionista comprueba los datos un papel impreso hace poco rato que se ha sacado del bolsillo de la solapa de su carísimo uniforme.
"Teniente Walpole, esperábamos su llegada. Así pues, este es el Conandante Moroboshi. Sé que el hecho de que pertenezca a una organización policial secreta exige de nuestra más absoluta discreción. Cuente con ello, Comandante. Desde su fundación, este Club se ha comprometido a salvaguardar los secretos más ocultos de sus socios y visitantes, a menos que constituyan delito. Nada sale de estas paredes: ni boca, ni ojos, ni oídos"
Walpole se gira hacia Ataru:
"Bueno, Comandante Moroboshi, a partir de ahora deberá seguir solo. Ya lo he puesto al corriente de todo lo relacionado con el caso. Ahora la investigación corre a su cargo. Sea prudente y contacte con el ministerio en caso de que necesite ayuda. Pregunte por mí. Seré su contacto más directo". Saluda marcialmente y le ofrece la mano a Ataru.
"De acuerdo, Walpole. Pierda cuidado. Si fracaso, otro igual de competente que yo ocupará mi lugar"
Ambos encajan con fuerza y sinceridad. Ataru ve como Walpole se aleja y como el Land Rover arranca.
"¿Comandante Moroboshi?" le avisa el recepcionista.
"Sí..."
"Sígame, por favor. Por cierto, me llamo Kunto Ffriend y estoy a su completa disposición"
"Gracias, Kunto, vamos allá. Me gustaría que me dirigiera Vd. al grupo de amigos que Garrett tenía en el club.
Ffriend dirige a Ataru por el vestíbulo, gustosamente decorado con antigüedades. Perece el hall de uno de esos viejos hoteles de lujo. Por el hilo musical suena una sinfonía orquestal que a Ataru le suena de la tele, de cuando estuvo en Escocia para su licenciación, pero la música clásica no es lo suyo.
La sala no desmerece en absoluto al hall. Ha empezado a llover, así que todo el mundo está dentro. Huele a puro habano, a té y a ron, pero no nota el ambiente tan viciado de otros locales. Al menos aquí se puede estar.
Ffriend acerca diligentemente a Ataru a un grupo de jugadores de whist. Son Warren, Ridgewell, Huddersfield y el General Harrington. Juegan en silencio. Un ambiente de tristeza preside la mesa. Ffriend se aclara la garganta para llamar la atención.
"Señores, aquí el Comandante Moroboshi. Viene comisionado por la Interpol para investigar el asesinato del desdichado matrimonio Garrett"
Ataru tiene que aguantarse para no mirar impresionado a Ffriend. Les ha dicho una media verdad sin pestañear, respetando totalmente el hecho de que pertenecía a una organización conectada con la Interpol, pero cuya existencia era un secreto salvo para las altas esferas de los gobiernos y organizaciones internacionales. Se preguntaba si entrenaban a estos conserjes como a los gimnastas chinos.
El General Harrington se mira a Ataru muy divertido: "Más que un Comandante, parece Vd. un cadete, joven"
[Nota del CEFPIFST: La mayor parte de la conversa, según el informe del agente 7F (citamos literalmente) "fue insustancial - tan solo constantes lamentos de "¡Pobre Denny!¡Pobre Corina! Eran tan normales... No entiendo cómo ha podido pasar esto". Lo que se considera normal en estos casos. Estuve como 45 minutos para hacer llegar la conversación a mi terreno". Por omisión, iremos directamente a una reconstrucción de lo que 7F habló con los compañeros de juego de Garrett e incluyó en el informe. Los datos más personales son resultado de conversaciones personales tenidas entre 7F y la entonces secretaria de B Alexandra Fujinami. 7F ha confirmado lo dicho por Fujinami y ha permitido expresamente su publicación] .
Ataru se ganó enseguida a aquella gente, y empezó a intentas sonsacarles información:
"No puedo entenderlo", dice el Dr. Warren. "Garrett era un tipo simpático, había salvado muchas vidas y jamás se metía en líos. Me acuerdo que jugaba muy bien al fútbol. Con él, el Mico tuvo un equipazo. Un par de jugadores llegaron a ser profesionales".
"Bueno, Cal, a veces a Denny se le iba la olla, eh! Mira que irse de excursión a esa mierdecilla de Sagussa constantemente..."
"Cierto, Justin, cierto. Allí no hay nada que ver salvo besugos, barro y mosquitos. Y mira que se puso pesado con sus piedrecitas y su barro..."
Ataru levantó súbitamente la mirada hacia Warren, pero intervino el General y tuvo que atenderle:
"Comandante, le juro por Dios y por la Reina que no encontraría ningún motivo para matar a un hombre tan encantador, y, le diré mas, a su esposa. Fui yo quien se la presenté. Era hija de uno de mis lugartenientes en tiempos coloniales, que se convirtió en un alto cargo de las Fuerzas de Defensa de Jamaica tras la independencia. Solo lamento no haber estado aquí cuando lo nombraron, pero me destinaron a una base en Chipre. Cuando me jubilé volví aquí y siguió siendo un gran amigo mío que afortunadamente, ya no está en este mundo para ver el horror que se ha cometido. Su madre está en el hospital, en estado de shock. Oh, se me olvidaba, si le fuera útil, que no lo creo, el Mayor Garrett era socio del club, y su hijo logró ser miembro por vía hereditaria".
Ataru piensa que no sacará nada del General. Es un anciano muy agradable, muy alejado del concepto medio del militar inglés pomposo, y al que no puede imaginar decidiendo tácticas y matando nazis... Y japoneses, si es que estuvo en el Pacífico, pero no ha comentado nada al respecto. En cambio, Warren, que le parece una persona educada, cooperativa y servicial, parece saber algo. Sin embargo...
"Comandante Moroboshi... Gentlemen", dice el Dr. Warren, "son las nueve de paso y ya saben que debo preparar las clases de mañana. Les ruego me disculpen. Comandante; si precisa de mis servicios, tome mi tarjeta de visita. Pase por el Mico cuando guste. Estoy allí cada mañana y las tardes del miércoles, como hoy"
Educadamente, Ataru le da la suya
"Cuento con Vd, Dr. Warren, y muchas gracias".
Miantras Warren se va, Ataru se dirige a Ridgewell: "¿Qué es eso de la Isla de Sagussa que comentaban Vd. y el Doctor?"
Ridgewell se explica:
"Cuando iba al Instituto, ganaba un dinerillo haciendo de scouter de localizaciones para una productora cinematográfica, así que sé de lo que hablo - además, que ahora soy yo el propietario de la productora, y debo añadir ahora nos impiden rodar allí - Sagussa es una isla privada de unos 80 Km cuadrados, a unos 20 Km al noroeste de la ciudad de Port Morant, entre Jamaica y Haití. Junto a Navassa Island, es la única isla que se encuentra a medio camino entre Jamaica y La Española. Es una isla pantanosa, con una altura máxima de 138 metros - en un minúsculo grupito de colinas llamadas Pokin's Hills - con un pequeño bosque tropical y un lago cenagoso. No tiene ningún valor y era frecuentada por buscadores furtivos de conchas raras y de coral, que allí tenían bastante material. Un tal Dr. Nie la compró hará cosa de un año al Gobierno jamaicano para instalar su laboratorio, en el que hacer sus investigaciones con tranquilidad. Ignoro por qué Denny se aventuraba por esos lares: esa isla, además de no tener nada a está fuertemente vigilada por un pequeño ejército de mercenarios venidos de todo el mundo. En total, calculo que deben vivir allí unas 950 personas, todas al servicio del Dr. Nie. Hay relativamente pocos jamaicanos, pero a mí se me llevaron un ingeniero de sonido..."
Ataru se interesa vivamente por el relato.
"¿Y el Dr. Garrett siempre iba solo a aquel lugar?"
Ridgewell para un momento su disertación. El camarero que viene de la barra con unas copas se le dirige:
"Si me disculpa, Mr. Ridgewell, creo que puedo aportarle unos datos al señor. Soy amigo de Pernell. Mi padre solía navegar con él antes de jubilarse."
Ridgewell acepta:
"Adelante, Phil, cuéntenos. ¡Stanley! Sírvale a Phil su trago favorito". El barman Stanley trajo al instante una lata de 7-Up bien helada."
"Desde luego, Phil, Vd. y su manía de ser abstemio", se quejó el General. Phil lo medio ignora asintiendo ligeramente con la cabeza.
Ataru está con las antenas puestas. ¿Pernell? ¡Podría ser el tipo de la foto!
"Bueno... El Dr. Garrett solía hacerse acompañar en sus viajes por un veterano marino llamado Pernell. Pernell tiene unos 45 años y lleva navegando desde los tres, cuando tiraba redes con su padre, un anciano muy agradable, por cierto. Pernell se sabe todas las corrientes marítimas habidas y por haber: con una simple barca de remos, se hace 12 millas en una hora perfectamente. Según me contó, la primera vez que lo contrató solo se llevaron barro, y las siguientes se fue llevando piedras que después mandaba al Mico, para que el Dr. Warren, que veo que se acaba de ausentar, las analizara. Algo muy raro."
¡La descripción coincide con lo visto en la foto, y, en efecto, hay una conexión entre Garrett y Warren que va más allá del whist! Aunque enseñársela al camarero confirmaría su corazonada, prefiere no comprometer a Phil. Parece que Ataru ha encontrado otra pista importante bien pronto.
"Phil, es de vital importancia para mí ¿sabe dónde puedo encontrar a ese Pernell?"
"Claro, Sr. Lo encontrará siempre por las mañanas, alquitranando sus barquichuelas en el embarcadero número 56, o en la taberna de Weasel Mack, justo detrás. Es un restaurante muy frecuentado por todos nosotros, ¿No es cierto?"
"Sí", dice Ridgewell, "muchos de mis músicos de estudio trabajan allí por las noches, y muchos de mis cantantes, incluso los de renombre internacional, actúan allí gratis. Mack es amigo de todos... Si no intentas un "sinpa", claro. Entonces lo de Sloop John B. y lo de I Shot The Sheriff quedará en nada".
"¡Mack es un cocinero de primera!" dice Hudderfield sin su habitual acritud hacia los negros. Ridgewell y Phil están bien atentos, por si acaso "Le recomiendo que pruebe su pulpo hervido picante, Comandante. Una delicatessen a precio popular. He estado en Maxim's y en L'Auberge du Pont de Collonges y, créame, en ningún sitio se come mejor que en Weasel Mack's"
Ataru no puede evitar sentir un escalofrío al oír la pabara picante. Lamu le ha hecho detestar el picante con sus platos rellenos de chipotle, tabasco, Fisherman's Friend, plutonio enriquecido et. al. Sin embargo tiene que admitir que la echa de menos. La última vez que ha sabido de ella es que le ha enviado un regalo de cumpleaños, la semana pasada: un reproductor de CDs portátil que lo está petando en Tomobiki: una cosa llamada Discman. Y una tarjeta de felicitación escrita por Jariten que rezaba "Odiao Tomtikola dos puntos spazio Aki mipri ma t'embia isto i muxos vesos (có'lingua i tó, e!). Tene n'assumpto portante k'atendé i m'a dejao askribi'a'mi la feliçitaçiom punto po' mi ta puén dá musho pol sacco, pero no pueo quear má kon ella, asi ke'tnviao un rejalo tanbien. Felis aníbalsario y tó ezo".
Lo de Jariten es una minúscula sartén de arcilla muy mal hecha pero con muchas ganas. Ataru la llevaba colgando del cuello con una cadenita, esperando, eso sí, que nadie piense que había cogido aprecio al enano cabrón, por suspuestísimo. Sin embargo, no puede evitar pensar qué le habría pasado a "supri ma". Está un poco preocupado. Al fin y al cabo son amigos, ¿no? ¿Por qué Lamu marcharía de Tomobiki tan de golpe? ¿Les habrá pasado algo malo a sus padres?
Todo esto lo piensa Ataru en décimas de segundo mientras en el otro córtex cavilaba sobre el ir a ver a Pernell la mañana siguiente.
Ya tiene lo que deseaba. Ataru se mete dos copas más entre pecho y espalda y se despide de todos. Ffriend lo acompaña al hall, donde suena ahora una muzak de sala de espera. Mientras espera allí al taxi que Ffriend le ha pedido, no sabe si se siente en un ascensor antiguo o esperando al dentista.
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La música de la tele: Probablemente, Ataru viera esto en Escocia. Es el quinto movimiento de la Música acuatica de Händel, interpretado por la Orquesta Sinfónica de Londres, dirigida por Malcolm Sargent, que realizó los corresponidentes arreglos:
Este caballero está hecho de plata maciza, y fue encargado por el Rey de Holanda hacia 1885 para un concurso de caza que se celebró en Inglaterra. Alguien encontró este trofeo en una tienda de antigüedades y lo dio a la cadena de TV Anglia, que hizo grabar el nombre de la misma en el estandarte. Posteriormente, Anglia pasó a llamrse ITV y el trofeo se encuentra expuesto en la Universidad de Norwich. Ataru lo vio por los pelos, ya que pocos meses después de su estancia en Escocia, este logo se eliminó.
Sagussa: Nombre de un planeta que aparece en un Fanfic de Lamu llamado "The Senior Year" (aunque pasan bastantes años durante la acción). En dicho Fanfic, Ataru está destinado a ser el padre de la civilización y regir allí como un inmortal junto a Lamu (esto para ponerlo sencillo, que si me tengo que enrollarme alucinaríais con los detalles). Como su nombre se parece al de la isla de Navassa (posesión REAL de EE.UU. entre Jamaica y Haití), lo he puesto como homenaje a este fanfic, que me inspiró en gran parte este retelling.
Isla de Sagussa: Lugar inventado inspirado en/plagiado de la también ficticia isla de Crab Key, creada por Ian Fleming. He cambiado su localización geográfica, pero en base es lo mismo. Recordad que esto es un retelling más que un fan fiction.
Sloop John B.: Canción tradicional jamaicana, convertida en mega-hit por los Beach Boys en 1966. Habla de una pelea tremanda en un bar.
I Shot The Sheriff: Canción de Bob Marley a su vez versionada por Eric Clapton entre otros. También habla de un follón en un bar.
Muzak: Música hecha específicamente para provocar una reacción psicológica en la gente. Suele oirse en centros comerciales, aeropuertos, el Metro, salas de espera, ascensores... Ataru oyó esta, del compositor Franco Micalizzi, que aparecía en una peli de Bud Spencer y Terence Hill de 1983, fue muy usada en las salas de espera italianas por esos años.
Al entrar al edificio, un joven recepcionista se quita educadamente una gorra de plato y da la bienvenida a los visitantes:
"Buenas tardes, señores, ¿Les puedo ser de utilidad?"
"Sí.", contesta Walpole, "El Ministerio de Seguridad Nacional y Justicia se debe haber puesto en contacto con Vds. Traemos en calidad de visitante y con derechos de socio temporal a un agente internacional que está investigando sobre el reciente y desgraciado asesinato de su socio Dennis Garrett", dice Walpole mientras muestra su placa, e identificación personal, más una ficha completa con los datos personales de Ataru. El recepcionista comprueba los datos un papel impreso hace poco rato que se ha sacado del bolsillo de la solapa de su carísimo uniforme.
"Teniente Walpole, esperábamos su llegada. Así pues, este es el Conandante Moroboshi. Sé que el hecho de que pertenezca a una organización policial secreta exige de nuestra más absoluta discreción. Cuente con ello, Comandante. Desde su fundación, este Club se ha comprometido a salvaguardar los secretos más ocultos de sus socios y visitantes, a menos que constituyan delito. Nada sale de estas paredes: ni boca, ni ojos, ni oídos"
Walpole se gira hacia Ataru:
"Bueno, Comandante Moroboshi, a partir de ahora deberá seguir solo. Ya lo he puesto al corriente de todo lo relacionado con el caso. Ahora la investigación corre a su cargo. Sea prudente y contacte con el ministerio en caso de que necesite ayuda. Pregunte por mí. Seré su contacto más directo". Saluda marcialmente y le ofrece la mano a Ataru.
"De acuerdo, Walpole. Pierda cuidado. Si fracaso, otro igual de competente que yo ocupará mi lugar"
Ambos encajan con fuerza y sinceridad. Ataru ve como Walpole se aleja y como el Land Rover arranca.
"¿Comandante Moroboshi?" le avisa el recepcionista.
"Sí..."
"Sígame, por favor. Por cierto, me llamo Kunto Ffriend y estoy a su completa disposición"
"Gracias, Kunto, vamos allá. Me gustaría que me dirigiera Vd. al grupo de amigos que Garrett tenía en el club.
Ffriend dirige a Ataru por el vestíbulo, gustosamente decorado con antigüedades. Perece el hall de uno de esos viejos hoteles de lujo. Por el hilo musical suena una sinfonía orquestal que a Ataru le suena de la tele, de cuando estuvo en Escocia para su licenciación, pero la música clásica no es lo suyo.
La sala no desmerece en absoluto al hall. Ha empezado a llover, así que todo el mundo está dentro. Huele a puro habano, a té y a ron, pero no nota el ambiente tan viciado de otros locales. Al menos aquí se puede estar.
Ffriend acerca diligentemente a Ataru a un grupo de jugadores de whist. Son Warren, Ridgewell, Huddersfield y el General Harrington. Juegan en silencio. Un ambiente de tristeza preside la mesa. Ffriend se aclara la garganta para llamar la atención.
"Señores, aquí el Comandante Moroboshi. Viene comisionado por la Interpol para investigar el asesinato del desdichado matrimonio Garrett"
Ataru tiene que aguantarse para no mirar impresionado a Ffriend. Les ha dicho una media verdad sin pestañear, respetando totalmente el hecho de que pertenecía a una organización conectada con la Interpol, pero cuya existencia era un secreto salvo para las altas esferas de los gobiernos y organizaciones internacionales. Se preguntaba si entrenaban a estos conserjes como a los gimnastas chinos.
El General Harrington se mira a Ataru muy divertido: "Más que un Comandante, parece Vd. un cadete, joven"
[Nota del CEFPIFST: La mayor parte de la conversa, según el informe del agente 7F (citamos literalmente) "fue insustancial - tan solo constantes lamentos de "¡Pobre Denny!¡Pobre Corina! Eran tan normales... No entiendo cómo ha podido pasar esto". Lo que se considera normal en estos casos. Estuve como 45 minutos para hacer llegar la conversación a mi terreno". Por omisión, iremos directamente a una reconstrucción de lo que 7F habló con los compañeros de juego de Garrett e incluyó en el informe. Los datos más personales son resultado de conversaciones personales tenidas entre 7F y la entonces secretaria de B Alexandra Fujinami. 7F ha confirmado lo dicho por Fujinami y ha permitido expresamente su publicación] .
Ataru se ganó enseguida a aquella gente, y empezó a intentas sonsacarles información:
"No puedo entenderlo", dice el Dr. Warren. "Garrett era un tipo simpático, había salvado muchas vidas y jamás se metía en líos. Me acuerdo que jugaba muy bien al fútbol. Con él, el Mico tuvo un equipazo. Un par de jugadores llegaron a ser profesionales".
"Bueno, Cal, a veces a Denny se le iba la olla, eh! Mira que irse de excursión a esa mierdecilla de Sagussa constantemente..."
"Cierto, Justin, cierto. Allí no hay nada que ver salvo besugos, barro y mosquitos. Y mira que se puso pesado con sus piedrecitas y su barro..."
Ataru levantó súbitamente la mirada hacia Warren, pero intervino el General y tuvo que atenderle:
"Comandante, le juro por Dios y por la Reina que no encontraría ningún motivo para matar a un hombre tan encantador, y, le diré mas, a su esposa. Fui yo quien se la presenté. Era hija de uno de mis lugartenientes en tiempos coloniales, que se convirtió en un alto cargo de las Fuerzas de Defensa de Jamaica tras la independencia. Solo lamento no haber estado aquí cuando lo nombraron, pero me destinaron a una base en Chipre. Cuando me jubilé volví aquí y siguió siendo un gran amigo mío que afortunadamente, ya no está en este mundo para ver el horror que se ha cometido. Su madre está en el hospital, en estado de shock. Oh, se me olvidaba, si le fuera útil, que no lo creo, el Mayor Garrett era socio del club, y su hijo logró ser miembro por vía hereditaria".
Ataru piensa que no sacará nada del General. Es un anciano muy agradable, muy alejado del concepto medio del militar inglés pomposo, y al que no puede imaginar decidiendo tácticas y matando nazis... Y japoneses, si es que estuvo en el Pacífico, pero no ha comentado nada al respecto. En cambio, Warren, que le parece una persona educada, cooperativa y servicial, parece saber algo. Sin embargo...
"Comandante Moroboshi... Gentlemen", dice el Dr. Warren, "son las nueve de paso y ya saben que debo preparar las clases de mañana. Les ruego me disculpen. Comandante; si precisa de mis servicios, tome mi tarjeta de visita. Pase por el Mico cuando guste. Estoy allí cada mañana y las tardes del miércoles, como hoy"
Educadamente, Ataru le da la suya
"Cuento con Vd, Dr. Warren, y muchas gracias".
Miantras Warren se va, Ataru se dirige a Ridgewell: "¿Qué es eso de la Isla de Sagussa que comentaban Vd. y el Doctor?"
Ridgewell se explica:
"Cuando iba al Instituto, ganaba un dinerillo haciendo de scouter de localizaciones para una productora cinematográfica, así que sé de lo que hablo - además, que ahora soy yo el propietario de la productora, y debo añadir ahora nos impiden rodar allí - Sagussa es una isla privada de unos 80 Km cuadrados, a unos 20 Km al noroeste de la ciudad de Port Morant, entre Jamaica y Haití. Junto a Navassa Island, es la única isla que se encuentra a medio camino entre Jamaica y La Española. Es una isla pantanosa, con una altura máxima de 138 metros - en un minúsculo grupito de colinas llamadas Pokin's Hills - con un pequeño bosque tropical y un lago cenagoso. No tiene ningún valor y era frecuentada por buscadores furtivos de conchas raras y de coral, que allí tenían bastante material. Un tal Dr. Nie la compró hará cosa de un año al Gobierno jamaicano para instalar su laboratorio, en el que hacer sus investigaciones con tranquilidad. Ignoro por qué Denny se aventuraba por esos lares: esa isla, además de no tener nada a está fuertemente vigilada por un pequeño ejército de mercenarios venidos de todo el mundo. En total, calculo que deben vivir allí unas 950 personas, todas al servicio del Dr. Nie. Hay relativamente pocos jamaicanos, pero a mí se me llevaron un ingeniero de sonido..."
Ataru se interesa vivamente por el relato.
"¿Y el Dr. Garrett siempre iba solo a aquel lugar?"
Ridgewell para un momento su disertación. El camarero que viene de la barra con unas copas se le dirige:
"Si me disculpa, Mr. Ridgewell, creo que puedo aportarle unos datos al señor. Soy amigo de Pernell. Mi padre solía navegar con él antes de jubilarse."
Ridgewell acepta:
"Adelante, Phil, cuéntenos. ¡Stanley! Sírvale a Phil su trago favorito". El barman Stanley trajo al instante una lata de 7-Up bien helada."
"Desde luego, Phil, Vd. y su manía de ser abstemio", se quejó el General. Phil lo medio ignora asintiendo ligeramente con la cabeza.
Ataru está con las antenas puestas. ¿Pernell? ¡Podría ser el tipo de la foto!
"Bueno... El Dr. Garrett solía hacerse acompañar en sus viajes por un veterano marino llamado Pernell. Pernell tiene unos 45 años y lleva navegando desde los tres, cuando tiraba redes con su padre, un anciano muy agradable, por cierto. Pernell se sabe todas las corrientes marítimas habidas y por haber: con una simple barca de remos, se hace 12 millas en una hora perfectamente. Según me contó, la primera vez que lo contrató solo se llevaron barro, y las siguientes se fue llevando piedras que después mandaba al Mico, para que el Dr. Warren, que veo que se acaba de ausentar, las analizara. Algo muy raro."
¡La descripción coincide con lo visto en la foto, y, en efecto, hay una conexión entre Garrett y Warren que va más allá del whist! Aunque enseñársela al camarero confirmaría su corazonada, prefiere no comprometer a Phil. Parece que Ataru ha encontrado otra pista importante bien pronto.
"Phil, es de vital importancia para mí ¿sabe dónde puedo encontrar a ese Pernell?"
"Claro, Sr. Lo encontrará siempre por las mañanas, alquitranando sus barquichuelas en el embarcadero número 56, o en la taberna de Weasel Mack, justo detrás. Es un restaurante muy frecuentado por todos nosotros, ¿No es cierto?"
"Sí", dice Ridgewell, "muchos de mis músicos de estudio trabajan allí por las noches, y muchos de mis cantantes, incluso los de renombre internacional, actúan allí gratis. Mack es amigo de todos... Si no intentas un "sinpa", claro. Entonces lo de Sloop John B. y lo de I Shot The Sheriff quedará en nada".
"¡Mack es un cocinero de primera!" dice Hudderfield sin su habitual acritud hacia los negros. Ridgewell y Phil están bien atentos, por si acaso "Le recomiendo que pruebe su pulpo hervido picante, Comandante. Una delicatessen a precio popular. He estado en Maxim's y en L'Auberge du Pont de Collonges y, créame, en ningún sitio se come mejor que en Weasel Mack's"
Ataru no puede evitar sentir un escalofrío al oír la pabara picante. Lamu le ha hecho detestar el picante con sus platos rellenos de chipotle, tabasco, Fisherman's Friend, plutonio enriquecido et. al. Sin embargo tiene que admitir que la echa de menos. La última vez que ha sabido de ella es que le ha enviado un regalo de cumpleaños, la semana pasada: un reproductor de CDs portátil que lo está petando en Tomobiki: una cosa llamada Discman. Y una tarjeta de felicitación escrita por Jariten que rezaba "Odiao Tomtikola dos puntos spazio Aki mipri ma t'embia isto i muxos vesos (có'lingua i tó, e!). Tene n'assumpto portante k'atendé i m'a dejao askribi'a'mi la feliçitaçiom punto po' mi ta puén dá musho pol sacco, pero no pueo quear má kon ella, asi ke'tnviao un rejalo tanbien. Felis aníbalsario y tó ezo".
Lo de Jariten es una minúscula sartén de arcilla muy mal hecha pero con muchas ganas. Ataru la llevaba colgando del cuello con una cadenita, esperando, eso sí, que nadie piense que había cogido aprecio al enano cabrón, por suspuestísimo. Sin embargo, no puede evitar pensar qué le habría pasado a "supri ma". Está un poco preocupado. Al fin y al cabo son amigos, ¿no? ¿Por qué Lamu marcharía de Tomobiki tan de golpe? ¿Les habrá pasado algo malo a sus padres?
Todo esto lo piensa Ataru en décimas de segundo mientras en el otro córtex cavilaba sobre el ir a ver a Pernell la mañana siguiente.
Ya tiene lo que deseaba. Ataru se mete dos copas más entre pecho y espalda y se despide de todos. Ffriend lo acompaña al hall, donde suena ahora una muzak de sala de espera. Mientras espera allí al taxi que Ffriend le ha pedido, no sabe si se siente en un ascensor antiguo o esperando al dentista.
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La música de la tele: Probablemente, Ataru viera esto en Escocia. Es el quinto movimiento de la Música acuatica de Händel, interpretado por la Orquesta Sinfónica de Londres, dirigida por Malcolm Sargent, que realizó los corresponidentes arreglos:
Este caballero está hecho de plata maciza, y fue encargado por el Rey de Holanda hacia 1885 para un concurso de caza que se celebró en Inglaterra. Alguien encontró este trofeo en una tienda de antigüedades y lo dio a la cadena de TV Anglia, que hizo grabar el nombre de la misma en el estandarte. Posteriormente, Anglia pasó a llamrse ITV y el trofeo se encuentra expuesto en la Universidad de Norwich. Ataru lo vio por los pelos, ya que pocos meses después de su estancia en Escocia, este logo se eliminó.
Sagussa: Nombre de un planeta que aparece en un Fanfic de Lamu llamado "The Senior Year" (aunque pasan bastantes años durante la acción). En dicho Fanfic, Ataru está destinado a ser el padre de la civilización y regir allí como un inmortal junto a Lamu (esto para ponerlo sencillo, que si me tengo que enrollarme alucinaríais con los detalles). Como su nombre se parece al de la isla de Navassa (posesión REAL de EE.UU. entre Jamaica y Haití), lo he puesto como homenaje a este fanfic, que me inspiró en gran parte este retelling.
Isla de Sagussa: Lugar inventado inspirado en/plagiado de la también ficticia isla de Crab Key, creada por Ian Fleming. He cambiado su localización geográfica, pero en base es lo mismo. Recordad que esto es un retelling más que un fan fiction.
Sloop John B.: Canción tradicional jamaicana, convertida en mega-hit por los Beach Boys en 1966. Habla de una pelea tremanda en un bar.
I Shot The Sheriff: Canción de Bob Marley a su vez versionada por Eric Clapton entre otros. También habla de un follón en un bar.
Muzak: Música hecha específicamente para provocar una reacción psicológica en la gente. Suele oirse en centros comerciales, aeropuertos, el Metro, salas de espera, ascensores... Ataru oyó esta, del compositor Franco Micalizzi, que aparecía en una peli de Bud Spencer y Terence Hill de 1983, fue muy usada en las salas de espera italianas por esos años.
AHORA PODÉIS COMENTAR. PIDO DISCULPAS POR LA INCONVENIENCIA.
lunes, 8 de octubre de 2012
Crónicas del CEFPIFST. Misión 1; Contra el Dr. Nie: Acto 5
"¿Vd. es el comandante Moroboshi?"
"Sí, Su Honor"
"¿Qué edad tiene, muchacho?"
"Acabo de cumplir 19 años, Your Honor"
Spaulding se lo mira un poco de lado y sonrie maquiavélicamente
"¡Así me gusta, que el Almirante elija a jóvenes decididos! A cuantos se ha cargado"
"Ya que lo dice" Ataru saca el pañuelo con el pitillo "Desearía que oliera esto"
"Oh, yo fumo puros, joven. ¿No querrá uno? Me los acaban de manadar de Cuba. Un regalo de mi buen amigo Fidel"
"Yo no fumo, Your Honor. Querría que oliera el filtro"
Spaulding huele y se estremece por un momento. Mira a Walpole. Vuelve a mirar el pitillo y frunce aún más el ceño.
"¿Qué significa esto?¿Acaso ese cadáver que se me ha comunicado que ha entrado en la morgue hace unos minutos lo traía con usted?"
"Pues...Sí"
"Comandante, dejeme preguntarle algo ¿Dejó que se suicidara antes de hablar? Este es un método de suicidio muy común. Se nos han perdido muchas posibles fuentes de información con esto"
"Solo tuvo tiempo de mandarme a que me follaran por ahí"
Spauling sonríe con ironía
"Qué ilusos. Se han empapado demasiado de la filosofía del Almirante. Lo conozco hace tiempo, ¿sabe? Un hombre de un gran arrojo, muy ligón aún el muy bandarra...."
"A mí me lo vas a decir, picapleitos hipócrita", piensa Ataru
El ministro sigue largando "... pero es blando. El nombre de su cargo debería ser B de "blandengue". "Se puede parar el crimen sin tener que ir exterminando todo lo que se mueve...¡Narices! Usted debería haberle dado más duro y prevenir el suicidio, hacer que hablara y volarle la cabeza, siempre y cuando no haya testigos. Y después, allí se pudra y que se lo coman las ratas. así hay que tratar al criminal".
"Lo tendré en cuenta, Your Honor", dice Ataru mientras piensa que sí, que con menudo elemento se ha ido a cruzar.
"Pero dejémonos de cháchara. Veo que se enfrenta Vd. a un adversario que infunde temor. Hombre u organización, no hemos podido descubrirlo, pero es seguro que a ese tipo lo mandaron para eliminarle porque sabían que venía a Jamaica a investigar. Parece que tienen buenas fuentes"
"Y tú tienes un topo gigantesco en el Ministerio y no lo quieres admitir", piensa Ataru. Luego pregunta:"¿Algún descubrimiento hecho durante las horas en que he estado para venir aquí?"
"Bueno. A ver que han logrado mis chicos". Saca de un cajón un dossier que tenía preparado "Supongo que podemos prescindir de los datos personales de las víctimas, pues los conocían Vds. mejor que nosotros... Warren fue asesinado de cuatro tiros. Tres dieron en el corazón y otro en la cabeza: las balas en el corazón eran de un calibre bastante superior a las que recibió en el cráneo, y en el exámen preliminar de balística no hemos podido determinar su procedencia. Sin embargo, con la bala alojada en el cráneo ha habido más suerte: por las estrías, hemos determinado que proceden de una Luger P08.
El cadáver fue hallado en el recibidor de su domicilio, con señales de haber sido movido. En la ropa han encontrado partículas de óxido, y hay marcas de neumáticos cerca de la casa. Por la distancia de ejes entre ellas hemos determinado que se lo han llevado en una furgoneta. Encontramos una totalmente calcinada en un terreno en obras a 3 kilómetros de allí. Suponemos que era esa.
Sobre la mujer, falleció de un tiro en el cráneo con una Luger P08, probablemente la misma con la que dispararon a su marido Parece que le dispararon a sangre fría desde fuera, pero como todas las ventanas están rotas, no lo podemos determinar con seguridad. Añado que la práctica totalidad de los cristales cayeron dentro de la casa. Por ello sospechamos que todo se hizo desde fuera."
Spaulding para.
"Tenga esta copia del informe. ¡Qué sed me ha dado leer todo esto? ¿Una copita de ron, comandante?¿Whisky?¿Ginebra?¿Tawny?"
"Ron con hielo, gracias, si es posible con un poco de Ginger Ale o de soda"
Spaulding coge el auricular de un teléfono y marca un número corto. "Srta. Roppongi, llame a la Srta. Morrison para sustituirla un momento y entre, por favor."
La Srta. Roppongi se presenta en el acto. "¿Desea Vd. que sirva unas copas, Your Honor?"
El ministro echa a Ataru una mirada cómplice. A Ataru le parece mentira que ese tipo con cara de palo pueda expresar algún sentimiento "Esta chica sabe lo que quiero solo por mi tono de voz. Además de ser una superdotada su padre tenía un restaurante y sabe como servir. Es el orgullo de este Ministerio. Formidable. ¿Todas las chicas de su país son así?"
"Normalmente no son tan explosivas, pero conozco a un montón que sí. Tengo sus nombres y direcciones en esta agenda". Ataru se saca una vieja agenda del bolsillo. Es su agenda negra, donde apuntaba los nombres de las chicas que conocía. Cuando aprobó con nota el Tratamiento Burgess, el Dr. D'Alessandro le recomendó que guardara un recuerdo de su viejo "yo", pera que no olvidara que en el fondo seguía siendo ese chico tan follonero de Tomobiki. Le recomendó la agenda porque tenía nombres de personas a las que apreciaba. El objetivo era que nunca, jamás, se olvidara de que era un ser humano con sentimientos, no una máquina de matar. La licencia para matar no tenía límite, y muchas veces, escoger el camino fácil fabricaba monstruos. Debía saber ser clemente con el enemigo desarmado.
"Míralo, el chaval, y parecía tonto"
Ataru ignora el impertinente comentario. Spaulding le indica a la Srta. Roppongi lo que deseaban Ataru y él. Walpole está de servicio y se abstiene de beber. Mientras va preparando las bebidas, Ataru revisa las fotos de la escena del crimen contenidas en el dossier. Solo habían tocado un archivador.
La Srta. Roppongi sirve las copas y se retira. Ataru le dice al Ministro: "Quiero visitar el escenario del crimen ¿Me es permitido?"
El ministro no contesta. Walpole lo hizo por él. Parece que Spaulding esperaba la pregunta. Bastante obvio; el tipo no tiene un pelo de tonto. Es un presuntuoso desagradable y un probable criminal, pero sabe cada paso que hace:
"Comandante, podemos visitar la escena del crimen cuando quiera. Yo le acompañaré."
"Pues es perentorio ir allí ASAP. Tras eso, tengo que ir a mi hotel para el check-in. Es a las 22:15 h."
Ataru se bebe la copa de un trago y mira al ministro:
"Your Honor, antes de nada quiero que sepa que en caso de necesidad, mis superiores mandan que todo material que pueda necesitar desde el CEFPFIST vaya por valija a este mismo despacho. Si recibo algo, deme un telefonazo"
"Así lo haré", Spaulding se levanta y Ataru hace lo mismo. Se dan la mano. "Mucha suerte, Comandante"
"Buenas tardes, your Honor"
Walpole y Ataru se dirigen a la puerda. Walpole la abre para Ataru. Al salir, Ataru tropieza con algo blando. y agradable. Es uno de los muslos de la Srta. Roppongi, que está agachada destruyendo papeles.
"Oh... Gomen nasai, Akemi", dice Ataru con una alegre sonrisa
"No pasa nada, Ataru-san", le contesta Akemi con una cara no menos alegre. "Suerte, y sayonara"
"Sayonara, Akemi"
"Antes de irse, tome mi tarjeta. Siempre es agradable hablar con otra persona que hable japonés"
Ataru la toma
"Domo arigato, Akemi, creo que necesito un poco de compañía. Es la primera vez que vengo al Caribe. Sayonara again."
Akemi no nota que al girarse, la sonrisa cordial de Ataru se ha tornado en un rostro glacial. Al topar con ella, entre los papeles que iba poniendo en la destructora, ha visto fugazmente un nombre repetido una y otra vez en una carta escrita ràpidamente a mano. No hay duda. Es el suyo: Ataru Moroboshi, en alfabeto latino. Ataru cree que ha encontrado accidentalmente una importante pista. Cree que debería pedirse una cita con Akemi-chan bien pronto.
"Sí, Su Honor"
"¿Qué edad tiene, muchacho?"
"Acabo de cumplir 19 años, Your Honor"
Spaulding se lo mira un poco de lado y sonrie maquiavélicamente
"¡Así me gusta, que el Almirante elija a jóvenes decididos! A cuantos se ha cargado"
"Ya que lo dice" Ataru saca el pañuelo con el pitillo "Desearía que oliera esto"
"Oh, yo fumo puros, joven. ¿No querrá uno? Me los acaban de manadar de Cuba. Un regalo de mi buen amigo Fidel"
"Yo no fumo, Your Honor. Querría que oliera el filtro"
Spaulding huele y se estremece por un momento. Mira a Walpole. Vuelve a mirar el pitillo y frunce aún más el ceño.
"¿Qué significa esto?¿Acaso ese cadáver que se me ha comunicado que ha entrado en la morgue hace unos minutos lo traía con usted?"
"Pues...Sí"
"Comandante, dejeme preguntarle algo ¿Dejó que se suicidara antes de hablar? Este es un método de suicidio muy común. Se nos han perdido muchas posibles fuentes de información con esto"
"Solo tuvo tiempo de mandarme a que me follaran por ahí"
Spauling sonríe con ironía
"Qué ilusos. Se han empapado demasiado de la filosofía del Almirante. Lo conozco hace tiempo, ¿sabe? Un hombre de un gran arrojo, muy ligón aún el muy bandarra...."
"A mí me lo vas a decir, picapleitos hipócrita", piensa Ataru
El ministro sigue largando "... pero es blando. El nombre de su cargo debería ser B de "blandengue". "Se puede parar el crimen sin tener que ir exterminando todo lo que se mueve...¡Narices! Usted debería haberle dado más duro y prevenir el suicidio, hacer que hablara y volarle la cabeza, siempre y cuando no haya testigos. Y después, allí se pudra y que se lo coman las ratas. así hay que tratar al criminal".
"Lo tendré en cuenta, Your Honor", dice Ataru mientras piensa que sí, que con menudo elemento se ha ido a cruzar.
"Pero dejémonos de cháchara. Veo que se enfrenta Vd. a un adversario que infunde temor. Hombre u organización, no hemos podido descubrirlo, pero es seguro que a ese tipo lo mandaron para eliminarle porque sabían que venía a Jamaica a investigar. Parece que tienen buenas fuentes"
"Y tú tienes un topo gigantesco en el Ministerio y no lo quieres admitir", piensa Ataru. Luego pregunta:"¿Algún descubrimiento hecho durante las horas en que he estado para venir aquí?"
"Bueno. A ver que han logrado mis chicos". Saca de un cajón un dossier que tenía preparado "Supongo que podemos prescindir de los datos personales de las víctimas, pues los conocían Vds. mejor que nosotros... Warren fue asesinado de cuatro tiros. Tres dieron en el corazón y otro en la cabeza: las balas en el corazón eran de un calibre bastante superior a las que recibió en el cráneo, y en el exámen preliminar de balística no hemos podido determinar su procedencia. Sin embargo, con la bala alojada en el cráneo ha habido más suerte: por las estrías, hemos determinado que proceden de una Luger P08.
El cadáver fue hallado en el recibidor de su domicilio, con señales de haber sido movido. En la ropa han encontrado partículas de óxido, y hay marcas de neumáticos cerca de la casa. Por la distancia de ejes entre ellas hemos determinado que se lo han llevado en una furgoneta. Encontramos una totalmente calcinada en un terreno en obras a 3 kilómetros de allí. Suponemos que era esa.
Sobre la mujer, falleció de un tiro en el cráneo con una Luger P08, probablemente la misma con la que dispararon a su marido Parece que le dispararon a sangre fría desde fuera, pero como todas las ventanas están rotas, no lo podemos determinar con seguridad. Añado que la práctica totalidad de los cristales cayeron dentro de la casa. Por ello sospechamos que todo se hizo desde fuera."
Spaulding para.
"Tenga esta copia del informe. ¡Qué sed me ha dado leer todo esto? ¿Una copita de ron, comandante?¿Whisky?¿Ginebra?¿Tawny?"
"Ron con hielo, gracias, si es posible con un poco de Ginger Ale o de soda"
Spaulding coge el auricular de un teléfono y marca un número corto. "Srta. Roppongi, llame a la Srta. Morrison para sustituirla un momento y entre, por favor."
La Srta. Roppongi se presenta en el acto. "¿Desea Vd. que sirva unas copas, Your Honor?"
El ministro echa a Ataru una mirada cómplice. A Ataru le parece mentira que ese tipo con cara de palo pueda expresar algún sentimiento "Esta chica sabe lo que quiero solo por mi tono de voz. Además de ser una superdotada su padre tenía un restaurante y sabe como servir. Es el orgullo de este Ministerio. Formidable. ¿Todas las chicas de su país son así?"
"Normalmente no son tan explosivas, pero conozco a un montón que sí. Tengo sus nombres y direcciones en esta agenda". Ataru se saca una vieja agenda del bolsillo. Es su agenda negra, donde apuntaba los nombres de las chicas que conocía. Cuando aprobó con nota el Tratamiento Burgess, el Dr. D'Alessandro le recomendó que guardara un recuerdo de su viejo "yo", pera que no olvidara que en el fondo seguía siendo ese chico tan follonero de Tomobiki. Le recomendó la agenda porque tenía nombres de personas a las que apreciaba. El objetivo era que nunca, jamás, se olvidara de que era un ser humano con sentimientos, no una máquina de matar. La licencia para matar no tenía límite, y muchas veces, escoger el camino fácil fabricaba monstruos. Debía saber ser clemente con el enemigo desarmado.
"Míralo, el chaval, y parecía tonto"
Ataru ignora el impertinente comentario. Spaulding le indica a la Srta. Roppongi lo que deseaban Ataru y él. Walpole está de servicio y se abstiene de beber. Mientras va preparando las bebidas, Ataru revisa las fotos de la escena del crimen contenidas en el dossier. Solo habían tocado un archivador.
La Srta. Roppongi sirve las copas y se retira. Ataru le dice al Ministro: "Quiero visitar el escenario del crimen ¿Me es permitido?"
El ministro no contesta. Walpole lo hizo por él. Parece que Spaulding esperaba la pregunta. Bastante obvio; el tipo no tiene un pelo de tonto. Es un presuntuoso desagradable y un probable criminal, pero sabe cada paso que hace:
"Comandante, podemos visitar la escena del crimen cuando quiera. Yo le acompañaré."
"Pues es perentorio ir allí ASAP. Tras eso, tengo que ir a mi hotel para el check-in. Es a las 22:15 h."
Ataru se bebe la copa de un trago y mira al ministro:
"Your Honor, antes de nada quiero que sepa que en caso de necesidad, mis superiores mandan que todo material que pueda necesitar desde el CEFPFIST vaya por valija a este mismo despacho. Si recibo algo, deme un telefonazo"
"Así lo haré", Spaulding se levanta y Ataru hace lo mismo. Se dan la mano. "Mucha suerte, Comandante"
"Buenas tardes, your Honor"
Walpole y Ataru se dirigen a la puerda. Walpole la abre para Ataru. Al salir, Ataru tropieza con algo blando. y agradable. Es uno de los muslos de la Srta. Roppongi, que está agachada destruyendo papeles.
"Oh... Gomen nasai, Akemi", dice Ataru con una alegre sonrisa
"No pasa nada, Ataru-san", le contesta Akemi con una cara no menos alegre. "Suerte, y sayonara"
"Sayonara, Akemi"
"Antes de irse, tome mi tarjeta. Siempre es agradable hablar con otra persona que hable japonés"
Ataru la toma
"Domo arigato, Akemi, creo que necesito un poco de compañía. Es la primera vez que vengo al Caribe. Sayonara again."
Akemi no nota que al girarse, la sonrisa cordial de Ataru se ha tornado en un rostro glacial. Al topar con ella, entre los papeles que iba poniendo en la destructora, ha visto fugazmente un nombre repetido una y otra vez en una carta escrita ràpidamente a mano. No hay duda. Es el suyo: Ataru Moroboshi, en alfabeto latino. Ataru cree que ha encontrado accidentalmente una importante pista. Cree que debería pedirse una cita con Akemi-chan bien pronto.
lunes, 1 de octubre de 2012
50 años con ellos
Hace 10 lustros, una aguja se posó sobre un single de vinilo y un mito generacional parte del patrimonio cultural del S.XX salió a la luz.
Gracias John, Paul, George y Ringo (Y a George Martin, desde luego) por haber existido y mostrado lo que en proporción puede ser una pequeña pero muy importante parte de los caminos que ha seguido la música contemporánea. Sois eternos (aunque Paul McCartney debería ir pensando en dejar de actuar en directo, que ya no está para según que cosas. Por nosotros, tus fans y por tu dignidad, Paul, gracias, eres mi Beatle favorito y eso, pero Let It Be. Tómate un respiro y limítate al estudio, que en los JJ.OO. te luciste, campeón).
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